martes, 23 de noviembre de 2010

Virginidad en el callejón de Purkinje

Domingo 1ero de Septiembre de 1991:

He hecho algo terrible, algo monstruoso, algo que quizá me atormente por el resto de mis días, necesito sacarlo, debo desahogarme, tengo que intentar purgar mis pecados plasmando sobre estas hojas la atrocidad que he cometido, sé que no obtendré la absolución divina ni mucho menos el perdón de ella, pero espero que mediante éste proceso de redención, logre calmar   –aunque no sea de forma permanente- las voces que me han atormentado desde hace tres noches.

Desperté como cualquier día, me aseé, me vestí, desayuné y partí al trabajo, fuera de mi hogar, el ambiente era fresco y el rocío en las flores aún se podía apreciar. Mantuve mi rumbo fijo hasta que, una joven –cabe destacar que era bella sobremanera-, capturó mi atención en el cruce de Brodmann y Wernicke, justo antes de que diera vuelta a la izquierda y continuara rumbo a la empresa en la que trabajaba.

Considero que vale la pena mencionar el por qué acaparó mi atención y mi mirada, ella era un poco más alta que la mayoría de las mujeres de la época,  vestía un sencillo pero elegante vestido decorado con rosas y tulipanes, su cabello era oscuro, lacio y coordinaba perfectamente con los movimientos emitidos por el resto de su cuerpo, sus ojos eran color café claro y su mirada proyectaba inocencia, su falta de busto se veía compensada con unas definidas y bellas facciones, además de que emanaba un delicioso aroma.

Esa señorita, más allá de cautivarme por completo,  me dejó pensando mucho en la única hija a la que tuve, de nombre Lucía, su parecido con ella era sumamente notable, exceptuando por la diferencia de edades y la ligera discrepancia de estaturas, ambas jóvenes eran idénticas.

Lucía fue asesinada a la edad de 17 años, fue encontrada en medio de la calle semidesnuda, con rasgos de que había sido torturada y abusada sexualmente,  ella no volvió a casa al salir del colegio, pero como usualmente salía con sus amigas los viernes por la tarde, no me preocupé, hasta que iba a dar casi la media noche y no había ninguna señal de ella.

Han pasado más de dos años desde que la perdí, dos años en los que me he torturado a mi mismo pensando en la escoria de padre que fui al dejarla sola esa tarde, pero como todas las demás veces, terminé tumbado en el suelo lamentándome de cosas como esa que ya no tienen solución.

Continué con mi día en el trabajo, nada fuera de lo normal, nada que destacar en ese ámbito, todo fue como en los demás días, me la pasé sentado frente a una computadora redactando cartas que exigían el pago que debían otras compañías. Chequé mi salida a las 4:00pm en punto y así me dispuse ir hacia mi hogar, intentando recordar a aquella joven que me  robó el día con su simple presencia.

Y ahí estaba ella nuevamente, justo enfrente de mi, cruzando la calle, es como si el destino nos quisiese ver juntos por alguna u otra razón, sea lo que sea, no iba a desaprovechar la oportunidad de al menos preguntarle su nombre.
-    Hola jovencita – dije con una voz tímida y tambaleante
-    Hola – dijo con un tono de voz tan cortante que hasta me heló la sangre
-    Es la segunda vez que te veo en el día, ¿Puedo saber cómo te llamas?- le dije
-    ¿Acaso me estás siguiendo? Y no, no puedes saber mi nombre- dijo con un tono de voz aún más cortante
-    No, para nada que te esté siguiendo, ha sido pura coincidencia, lo juro – respondí un poco nervioso

Me percaté de que ella se asustó y de que poco a poco se comenzó a alejar de mí, primero eran unos centímetros que después se convirtieron en metros, ese espacio de distancia se me hizo abismal y en respuesta a eso la tomé del brazo jalándola hacia el callejón que estaba justo frente a nosotros.

Y ahí estaba yo, enfrente de ella, mirando como hacía un esfuerzo fútil por intentar librarse de mi, escuchando esos dulces insultos que saliendo de su boca no eran más que una dulce melodía que hacia el complemento perfecto para la ocasión, viendo como sus ojos le imploraban a mis manos que la dejaran de tocar, sintiendo su cálido aliento en mi rostro y enamorándome de la sensación de poder, de saber que sólo era cuestión de tiempo en lo que ella perdía su inocencia.

Y así sucedió lo que tenía que suceder, su cuerpo había sido profanado y manchado por la impureza de mí ser, ella quedó desplomada  en el frío pavimento debido a la asfixia que le provoqué, y yo quedé con las heridas emocionales que surgieron horas después de ese suceso.

Volví a mi casa, bañado en la sangre inexistente del remordimiento y reviviendo esa tierna mirada que se fue apagando poco a poco frente a mí, tomé una libreta y comencé a escribir el boceto de lo que sería la carta de despedida donde le explicaría a mi familia el por qué de lo que iba a suceder.

Salí de mi hogar y sentí en la cara la que sería la última brisa de aire fresco de mi existencia, disfruté  ver caer las hojas  opacas y calladas de los árboles y di gracias a la vida por darme la oportunidad de presenciar un último y hermoso atardecer.

Tomé una soga y me la coloqué en el cuello de manera titubeante, siempre supe que todo principio tiene un final y que yo no iba a ser la excepción, sólo que no esperaba que el mío fuese así.
Sé que no estoy libre de pecado y que pagaré mi condena en el infierno a un muy alto costo, pero no me importa, lo hecho, hecho está, y no hay nada que yo pueda hacer para cambiar esa situación.


Estas últimas palabras son un intento desesperado en la búsqueda  de la salvación de mi alma:

Requiescat In Pacem  Licona Edmundo.
In nominis Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amén

Momentos después se cuelga de un árbol, siente cómo su cuerpo se comienza a adormecer y nuevamente el dulce aroma de aquella chica que le produjo la muerte, vuelve a sus recuerdos.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Feng Shui y Neocapitalismo occidental

No es que te extrañe a ti, es que extraño tu mirada, tu cuerpo y la delicadeza tan propia de ti al tocarme
No es que extrañe tus manos, es que extraño las caricias tan suaves que trazabas sobre mi rasposo ser

No se trata sobre recordar los momentos, es sobre lo que viví contigo
No es que nunca te haya querido, es que hoy quiero a alguien más...

martes, 2 de noviembre de 2010

Té de canela

Así fue como aprendí a idolatrarte sin tener que conocerte,  a respetarte sin tener que obedecerte y a amarte sin tener que quererte.

Jamás sabré quién eres realmente, pero sé que eres mi devoción.

¿Qué le pasó a los chicos lindos?

Muchas chicas me lo han preguntado, asi que voy a tomar un poco de mi tiempo para explicarles a las que todavía no entienden.

¿Que le paso a todos los chicos lindos? La respuesta es simple:

Si intentas recordar, tal vez recuerdes vagamente a este amigo platónico que parecía que siempre quería pasar tiempo contigo. Él estaría contigo y te acompañaría al ir de compras, se detendría en tu casa para ver una película cuando estuvieras sola, o simplemente se sentaba ahi y te abrazaba mientras tu llorabas y le decías lo horrible que el otro tipo te había tratado.

En ese tiempo, probablemente bromeaste con tus amigas que él era como una pequeña mascota, siempre siguiéndote, tratando de hacer cosas para que le prestaras un poco de atención. Ellas probablemente te molestaban por que pensaban que él estaba enamorado de ti. Viendo que su comportamiento era, de hecho, algo patético, tu siempre negabas tener algún tipo de sentimiento romántico hacia él, y defendías tu posición diciéndoles a ellas y a ti misma que eran "solo amigos". De hecho, si algún día este chico tenia el suficiente valor para declararse, le decías lo mismo... "es que somos mejores como amigos". Además, él no era para nada tu tipo. Era muy chaparro, demasiado alegre, muy tonto, muy gordo, se vestía raro, o simplemente no era o no hacia cualquier cosa que tu alto, bien parecido, rico novio (en aquel momento) demostraba tan fácilmente.

Eventualmente, tu amigo platónico se alejó, mientras tu relación con el novio se volvía mas seria y pues pasar tiempo con el otro tipo era, de hecho, un poco extraño, si no estabas saliendo con él.

El tiempo siguió pasando, y el "novio perfecto" eventualmente te engañó, se volvió aburrido, o descubriste que las cosas que te atraían de él no eran el tipo de cosas que hacen una buena relación a largo plazo.

Entonces, ahora, estas soltera otra vez, y después de haber probado suerte en muchas partes encontraste solo idiotas que jugaban contigo. Entonces es cuando te preguntaste "Que le paso a todos los chicos lindos?"
Bueno, otra vez, fuiste tú.

Tu ignoraste al chico lindo. Lo usaste para intimarte emocionalmente, sin pagarlo, en especie, con intimidad física. Te reíste de su consideración y devoción. Valoraste mas al lejano novio que al atento "solamente-amigo". Eventualmente, él se decepciono y siguió con su vida. Probablemente se llego a dar cuenta, un día, que las mujeres no se sienten atraídas realmente por los chicos que te abren la puerta; o que hacen la cena sin razón; o que te compran el regalo de navidad que mencionaste que querías mucho hace cinco meses; o que te escuchan horas por teléfono cuando estas enojada, o que te abrazan cuando lloras. Se llego a dar cuenta que, si él quiere a una mujer como tu, tiene que actuar mas como el novio que tenias. Probablemente se arregló mas, comenzó a hacer dinero, y generalmente comenzó a actuar como un idiota. Mas de lo que él quisiera haber sido.

El hecho es que ahora, probablemente se esta acostando con cualquier chica, y en cierta forma, tiene que agradecer a tu rechazo por eso. Y es triste que, solo hasta que ya no hubo mas "chicos lindos" en tu vida, te diste cuenta de que los extrañabas y los querías.

Entonces, si quieres ahora un chico lindo, esto es lo que tienes que hacer:

1)Consigue una maquina del tiempo.
2)Quítate la venda de los ojos.
3)Observa lo que tienes enfrente de ti, y toma un pedazo de eso.

Supongo que la otra posibilidad es que tu todavía no quieras a un chico lindo, pero estas sintiendo la presión social para que por lo menos finjas que tu gusto infantil por los hombres ha madurado. En tal caso, estas de suerte, por que el chico lindo que finges querer, ha destruido su caparazón de chico lindo, y esta allá afuera, esperando soltar todo su cinismo y resentimiento en alguien justo como tu.

Entonces, deja de mentir en lo que en realidad quieres. Acepta el hecho de que ya te jodiste. Estas envejeciendo. Acéptalo. No quisiste al chico entonces, y estoy seguro que el no te quiere para nada ahora.

ATENTAMENTE:
Un chico lindo en recuperación.

viernes, 29 de octubre de 2010

Es lo que me encanta de ti

Tu forma tan altanera de ser
Tu pasado tan promiscuo
Tu vida llena de lujos innecesarios
Tu mirada de desprecio que diriges hacia mi cuando te sonrío
Tu sonrisa tan impecable pese al uso del cigarro
Tu peculiar forma de ignorarme cuando trato de hablar contigo

Eso es lo que me encanta de ti

miércoles, 27 de octubre de 2010

Nicotina erectum

No me gusta que me veas llorar
Porque a veces pienso que lo disfrutas

No me gusta pasar gran parte de mi tiempo pensando en ti
Porque considero que no lo vales

No me gusta sentirme mal cada vez que recuerdo tus llamadas
Porque vuelven a mi los pecados que me atormentan

No me gusta saber que hoy quedé en tu pasado
Porque un día fuí de tu presente

No me gusta que sepas que aún siento algo por ti ...

sábado, 18 de septiembre de 2010

Cruda moral

Me encuentro solo en mi habitación, hoy no tengo preocupaciones, hoy me he quitado el cinto que me amarraba a mis ideales, me puse la venda que cegará mi moral, hoy haré algo único, hoy me venderé, sí, me venderé y me entregaré íntegramente al placer.

Sólo somos mi lujuria y yo encerrados en este cuarto, mismo que me vió crecer, que vió como se desarrollaba mi vida y como experimentaba mi sexualidad. Pero hoy, por única ocasión, no quiero pensar en nada ni en nadie, sólo quiero poner mi mente en blanco, quiero sentirme, tener un contacto íntimo conmigo mismo.

Me recuesto en mi cama, siento como mi respiración se comienza a agitar a causa de los nervios, siento como mi miembro va agarrando firmeza, la idea de masturbarme me excita tanto pero la idea de hacerlo pensando en ti me mata.
.
Comienzo despacio, pues no llevo ninguna prisa, entre tantas cosas que pasan por mi mente, viene un recuerdo tuyo a mi, un recuerdo que se hace más intenso, más nítido, ese recuerdo se va adaptando a mi, toma la forma de mi mente, se apodera de mi.de manera total.

Lo que experimenté, es algo complicado de describir con palabras, aunque si tuviera que hacerlo, diría que todo se derivó de tu aroma., puedo visualizar cada rasgo significativo de ti con sólo recordar tu fragancia, puedo recordar tu cabello, tus ojos, tus piernas, tus caderas, tus senos... Lo tengo todo en mi mente, todo está en tu aroma que tengo almacenado, no hay nada más espectacular que ello.

Hoy será una noche única, estoy dispuesto a llevar mi placer al límite, llevar mi orgasmo a su cenit, y todo gracias a tu esencia.

Cierro los ojos, y en lugar de verte, veo líneas multicolor, líneas que van desprendiendo tu aroma, que hacen que me hierva la sangre, provoca que surjan mis deseos más bajos, que resucienten mis fantasías sepultadas por el polvo del olvido.

Las líneas poco a poco van formando tu figura, comenzando por tu cabello, siguiendo por tus pestañas, tus ojos, tus labios, todo comienza a tener forma, todo encaja perfectamente en su lugar.

Imagino tu aliento en mi oído, susurándome las cosas que quieres que te haga esta noche, que tus manos recorren mi cuerpo, cada parte de mi, como me acaricias, cómo me ves fijamente a los ojos, cómo con tu mirada me expresas lo que quieres que te haga.

Tus piernas se acomodan y enredan mi cadera, tus manos tocan mi pecho y se van deslizando lentamente hacia mis genitales... Y ahí está mi pene bien erecto esperándote, esperando a que tu lengua satisfaga todo lo que él le indique, que me hagas venir, que me hagas gemir, que me hagas tuyo...

No sé qué es lo que está pasando, todo iban tan bien, nos estábamos entendiendo, yo sabía lo que tú querías y tú sabías lo que yo deseaba, parecíamos sincronizados, como si tuviéramos instrucciones exactas de lo que teníamos qué hacer en nuestros cuerpos, pero ahora todo está cambiando, todo se vuelve borroso... No puede ser .... ¿será acaso qué? ... oh ... maldita sea.... todo esto fue producto de mi mente ....

Pero, no importa, aprendí algo nuevo,aprendí que  no es necesario verte para recordarte, mientras recuerde tu aroma, estarás en mi memoria, por siempre ...

domingo, 12 de septiembre de 2010

No soy virgen, pero te amo


Quizá no tengo un himen que romper, pero no me reproches eso, aún soy virgen para ti

No sabía que aparecerías en mi vida, no me hagas sentir mal por eso, aún soy virgen para ti

Lo que viví con alguien más, sólo queda en mi pasado, hoy quiero estar contigo, aún soy virgen para ti

¿No te das cuenta de lo mucho que te amo?, ¿no valoras lo demás que tengo por ofrecerte?

Por favor, ya no pienses en eso

Por favor, ya no hables de eso

Por favor, entiende, te amo, y lo seguiré haciendo hasta el día en que muera, aunque no sea virgen para ti…




domingo, 5 de septiembre de 2010

Drain the blood

Sin destinatario

No sé por qué pienso en esto, ni mucho menos sé por qué lo estoy escribiendo, quizá sólo es un impulso de mi cuerpo buscando ser saciado, o quizá es una necesidad con la que tendré que aprender a  vivir.

Fuiste lo mejor que me pudo pasar en ésta vida, y te desaproveché, o mejor dicho, te destruí. Destruí tu esencia, tu persona, tu forma de ser y de pensar, acabé con cada rasgo significativo de ti.

¿Qué si me arrepiento de haberlo hecho?, no, no lo hago, al contrario, me siento orgulloso de ver que fui capaz de dejar pasar la oportunidad de ser mediocremente feliz a tu lado y que en vez de eso, opté por lastimarte en cada ocasión que tuve.

Te reclamé de tus antiguas parejas, de tu vida sexual, de tu cuerpo y de tu forma de ver la vida, y sin embargo, seguías conmigo, eso era patético, pero lindo, eso me encantaba.

Fuiste todo lo que yo algún día quise: simpática, tierna, cariñosa, detallista y pervertida, lo eras todo excepto virgen. Sí, serías perfecta para mí si tuvieras un himen que romper, una membrana que para ti no significó gran cosa y que para mi era casi tan  importante como lo que tu llamas ‘amor’.

Jamás me reprochaste mis defectos, y siempre perdonaste mis insultos, sé que en el fondo me odias, pero no tanto como yo a ti.

Por eso mismo, hoy te digo adiós porque la verdad ya no siento nada por ti, o al menos nada bueno, algún día te quise, y mucho, si tengo que usar una de esas tantas frases que los idiotas de hoy en día usan como “te amo”, te lo diré, porque quizá sea la última vez que lo oigas de mis labios, sí, te amé, quizá te amé más de lo que debía y por eso ahora pienso de ésta manera, pienso en mi y no en ti, porque el amor que me doy a mi mismo es mucho mejor que el que tú o alguien más me podría ofrecer.

Sé que esto no tendrá sentido para ti, pero esa esa la idea, que sólo yo y mi distorsionada mente logremos comprenderlo.

También sé que estoy mal, y que lo que es incorrecto para ti, es un estilo de vida para mí, pero no pienso cambiar, no hace falta, no necesito nada de ti ni de los demás mientras me tenga a mi mismo y a mis ideales.

PD: gracias por permitirme destruirte y saciar mi curiosidad, fue algo muy lindo de tu parte.

Atte. Un desgraciado en busca de la felicidad abstracta

viernes, 18 de junio de 2010

Mi historia con una puta

Era un 6 de Junio de 2010, daba la impresión de que sería un día normal, un día más en mi vida, uno más entre los miles que me faltaban por vivir, o al menos eso pensé por un momento. Me encontraba en la que algún día fué nuestra habitación mientras veía tu fotografía, cerraba los ojos y aún seguía sin poder creer que te habías marchado, que me habías dejado por alguien más, que te habías ido sin que te importase lo que habíamos vivido durante esos 2 años de noviazgo.

No podía asimilar la idea de saber que ahora estarías en los brazos de alguien más, como estuviste en los míos, que tus manos recorrerían su cuerpo como alguna vez recorrieron el mío, que tu boca sería el punto de partida para su juego previo sexual, no podía seguir pensando en eso y, pese a que siempre fuí de una actitud taciturna, era demasiado doloroso, inclusive para alguien como yo.

Cerré los ojos, dí un fuerte suspiro, levanté la mirada y sabía que era momento de ponerle fin a todo esto, así que tomé mi abrigo, las llaves de mi vehículo y me decidí a partir a cualquier lugar que no me recordara a ti.

La noche era fresca y aún permanecía la brisa de la lluvia que había caído un poco antes, me la pasé manejando por horas sin un rumbo fijo, no tenía ni idea de a donde iba, pero no me importaba, porque lo único que quería era despejar mi mente, cerrar los ojos sin tener que volver a recordarte y sacarte de mi vida aunque fuese sólo por un instante.

Seguí mi camino hasta que llamó mi atención una joven que se encontraba parada a la mitada de la calle, su cabello era rojo carmesí y sus ojos eran como estrellas sin brillo, brillo que aparentemente se había desvanecido hace tiempo por falta de esperanzas y por exceso de sufrimiento, me recordó tanto a mi ...

Bajé la ventanilla del cópiloto y le dije:

- Buenas noches señorita, ¿le molestaría si le pregunto su nombre? -dije disimulando un tono caballeroso
- Sí, sí me molestaría, si no tienes con qué pagarme, ¡largo de aquí imbécil!
- Bueno, si de eso se trata, sí, sí tengo dinero
- ¿Cuánto tienes? - preguntó mostrando cierto interés
- Lo suficiente como para pagarte, así que sube al auto por favor

Se alzó el vestido con la finalidad de de que no se empapara con el charco que estaba frente a ella y con cuidado se subió al auto, una vez ahí, me dijo con un tono muy distinto al de nuestra primera plática:

- Y bien, ¿en qué te puedo ayudar hoy?
- Aún no has contestado a mi pregunta, ¿cómo te llamas?
- ¿Realmente eso importa? - dijo un poco desconcertada
- Importa si quieres recibir tu dinero, así que habla

Se me quedó viendo fijamente por unos instantes como si tratáse de descifrarme, pero jamás lo hubiera conseguido,  desde mi infancia me habían comentado que yo era una persona llena de misterios y que nunca demostraba mis sentimientos, también añadieron que eso era algo muy bueno para el mundo actual en el que vivíamos, pero que era algo desastroso si se intentaba tener una relación; después de ese breve instante, dijo:

- Muy bien, tienes toda la razón, mi nombre es Alicia, ¿y el tuyo es... ?
- ¡Calla!, el que hace las preguntas aquí soy yo, así que no vuelvas a hablar a menos que te lo pida, mi nombre no lo necesitas, lo único que tienes que saber de mi es que tengo el dinero suficiente como para comprarte toda esta noche, así que más te vale que las cosas sean a mi modo
- Ok ... y bien .... ¿qué deseas para esta noche?
- Excelente, por fin nos estamos entendiendo, sólo quiero dos cosas
- ¿Y bien?, te escucho
- Que me mames la verga y que me cuentes tu vida
- ¿Perdón?, creo que no te escuché bien
- Bueno, si quieres no me chupes nada, pero quiero que me cuentes tu vida
- No, no hay ningún problema con lo primero, pues a eso me dedico, lo que pasa es que es la primera vez que alguien me pide algo así
- Lo suponía, sabía que era el primero en preguntarte algo semejante y discúlpame por decirte esto, pero no me veas ni como un amigo ni como un novio, veme como lo que soy, un simple cliente que busca satisfacer su intriga y su deseo sexual.

Sin que me dejase de mirar tomó la bragueta de mi pantalón y la bajó, sacó mi miembro, cerró sus ojos y puso sus delicados y húmedos labios sobre la punta de mi verga, no me dió tiempo ni de reaccionar, todo fué tan rápido e inesperado, lo que lo hizo sumamente excitante, en cuestión de segundos sentí como la sangre me comenzaba a hervir, como mis manos se adormecían de tanto placer y como estaba a punto de venirme en cualquier momento, me estaba dando la mamada perfecta pese a que sólo llevaba unos cuantos segundos de haber iniciado, es como si supiera la manera en que me gusta aunque no se lo hubiera dicho, jamás en mi vida había estado así de excitado, cuando de repente interrumpió su trabajo para decirme:

- Bien, veo que te está gustando, ¿no?
- ¿Qué si me está gustando?, ¡Continúa por favor!, ¡Te lo ruego!
- No, ahora la que hace las preguntas aquí, soy yo, dime por qué quieres saber sobre mi vida
- Por ... Morbo .... Curiosidad ... O dile como quieras pero ¡sigue lo que estabas haciendo!
- Mientes, no pienso continuar hasta que me digas la verdad, así que, entre más te tardes en responderme, menos tiempo te la voy a mamar, como bien dijiste, el que paga mi tiempo eres tú.

No me quedó de otra más que confesarle la verdad, bueno, quizás omití algunos detalles que yo consideré innecesarios y sumamente embarazosos, pero le dije todo a grandes rasgos, le confesé que me encontraba dolido porque la mujer que amaba ahora estaba revolcándose con alguien más y la única forma que conocía para aliviar mi dolor era recibiendo placer sexual y la satisfacción de haber humillado a una persona.

Ella me vió fijamente a los ojos y me dijo:

- Gracias por tu sinceridad, al parecer confesar la verdad no ha sido cosa fácil para ti, y a cambio de eso, yo también seré sincera y te diré lo que deseas, te diré cómo fué que llegué hasta donde estoy:  mi padre me maltrataba y me violaba a diario, no había noche que no lo hiciera, me iba bien cuando lo hacía él solo, me iba fatal cuando lo hacía él junto con sus amigos, me obligaba a mi madre y a mi a soportar a esos desgraciados con aliento a mezcal y con ropas apestando a puro barato, teníamos que aguantar todos los días sus manos en nuestro cuerpo, su lengua rasposa en nuestros senos y su barba en nuestra cara, pero un día me harté de tanta mierda y dije: ¡Ya no más! ¡Ni una vez más me volverán a tocar sin mi consentimiento! , así que tomé el destapabotellas que tenían en la mesa y se lo clavé en la garganta al primer desgraciado que tuve enfrente, mi madre siguió mi ejemplo y agarrando el cuchillo que estaba ocupando en ese momento se aventó contra otro de esos malditos enterrándoselo por completo, mi padre encolerizado a un grado que jamás había visto en un ser humano, fue corriendo tras ella arrebatándole el cuchillo y clavándoselo directamente en el vientre, aún recuerdo su mirada agonizante, pero feliz, feliz de saber que por fin estaba acabando su miseria.

Yo no lo pensé más y salí huyendo de ahí, pasaron las horas y yo seguía corriendo bajo la fuerte lluvia un 6 de junio del 2000, corrí y corrí sin detenerme hasta que mi cuerpo no soporto más y acabé desplomada en el frío pavimento.

Al despertarme, me di cuenta de que estaba en la habitación de un hotel de mala vida, y junto a la cama en la que me encontraba, había una mesita con una nota encima que decía: "Muchas gracias por tus servicios jovencita, acepta este dinero en muestra de mi agradecimiento".

Y fué en ese instante en el que me di cuenta de que no podía seguir intentando evitar lo que a fin de cuentas era inevitable, el destino, que desde muy pequeña edad me trató mal, me dió a entender que no iba a importar todo lo que me esforzáse por salir adelante, puesto que siempre iba a fracasar, y sin pensarlo más, decidí convertirme en lo que soy y en lo que siempre fuí, una simple prostituta.

Al terminar de escuchar su historia quedé sumamente conmovido, intenté abrazarla pero ella se hizo hacia atrás argumentando:

- No me veas como una amiga ni mucho menos como una novia, veme como lo que soy, una simple fuente de satisfacción sexual, una simple prostituta.

Le pedí muy amablemente que abandonara el vehículo y ella accedió sin reproches ni reclamos, saqué de mi cartera el primer fajo de billetes que encontré y se lo entegué

- ¿Te veo mañana a la misma hora? - le pregunté

Ella simplemente se limitó a sonreir y a responderme:

- Claro, mañana a la misma hora, aquí te esperaré

Me regaló la sonrisa más pura que en mi vida había visto, me volví hacia ella y le dije:

- Si mañana te veo aquí a la misma hora y en este mismo lugar, puede que te diga mi nombre ...