Me encuentro solo en mi habitación, hoy no tengo preocupaciones, hoy me he quitado el cinto que me amarraba a mis ideales, me puse la venda que cegará mi moral, hoy haré algo único, hoy me venderé, sí, me venderé y me entregaré íntegramente al placer.
Sólo somos mi lujuria y yo encerrados en este cuarto, mismo que me vió crecer, que vió como se desarrollaba mi vida y como experimentaba mi sexualidad. Pero hoy, por única ocasión, no quiero pensar en nada ni en nadie, sólo quiero poner mi mente en blanco, quiero sentirme, tener un contacto íntimo conmigo mismo.
Me recuesto en mi cama, siento como mi respiración se comienza a agitar a causa de los nervios, siento como mi miembro va agarrando firmeza, la idea de masturbarme me excita tanto pero la idea de hacerlo pensando en ti me mata.
.
Comienzo despacio, pues no llevo ninguna prisa, entre tantas cosas que pasan por mi mente, viene un recuerdo tuyo a mi, un recuerdo que se hace más intenso, más nítido, ese recuerdo se va adaptando a mi, toma la forma de mi mente, se apodera de mi.de manera total.
Lo que experimenté, es algo complicado de describir con palabras, aunque si tuviera que hacerlo, diría que todo se derivó de tu aroma., puedo visualizar cada rasgo significativo de ti con sólo recordar tu fragancia, puedo recordar tu cabello, tus ojos, tus piernas, tus caderas, tus senos... Lo tengo todo en mi mente, todo está en tu aroma que tengo almacenado, no hay nada más espectacular que ello.
Hoy será una noche única, estoy dispuesto a llevar mi placer al límite, llevar mi orgasmo a su cenit, y todo gracias a tu esencia.
Cierro los ojos, y en lugar de verte, veo líneas multicolor, líneas que van desprendiendo tu aroma, que hacen que me hierva la sangre, provoca que surjan mis deseos más bajos, que resucienten mis fantasías sepultadas por el polvo del olvido.
Las líneas poco a poco van formando tu figura, comenzando por tu cabello, siguiendo por tus pestañas, tus ojos, tus labios, todo comienza a tener forma, todo encaja perfectamente en su lugar.
Imagino tu aliento en mi oído, susurándome las cosas que quieres que te haga esta noche, que tus manos recorren mi cuerpo, cada parte de mi, como me acaricias, cómo me ves fijamente a los ojos, cómo con tu mirada me expresas lo que quieres que te haga.
Tus piernas se acomodan y enredan mi cadera, tus manos tocan mi pecho y se van deslizando lentamente hacia mis genitales... Y ahí está mi pene bien erecto esperándote, esperando a que tu lengua satisfaga todo lo que él le indique, que me hagas venir, que me hagas gemir, que me hagas tuyo...
No sé qué es lo que está pasando, todo iban tan bien, nos estábamos entendiendo, yo sabía lo que tú querías y tú sabías lo que yo deseaba, parecíamos sincronizados, como si tuviéramos instrucciones exactas de lo que teníamos qué hacer en nuestros cuerpos, pero ahora todo está cambiando, todo se vuelve borroso... No puede ser .... ¿será acaso qué? ... oh ... maldita sea.... todo esto fue producto de mi mente ....
Pero, no importa, aprendí algo nuevo,aprendí que no es necesario verte para recordarte, mientras recuerde tu aroma, estarás en mi memoria, por siempre ...