Sin destinatario
No sé por qué pienso en esto, ni mucho menos sé por qué lo estoy escribiendo, quizá sólo es un impulso de mi cuerpo buscando ser saciado, o quizá es una necesidad con la que tendré que aprender a vivir.
Fuiste lo mejor que me pudo pasar en ésta vida, y te desaproveché, o mejor dicho, te destruí. Destruí tu esencia, tu persona, tu forma de ser y de pensar, acabé con cada rasgo significativo de ti.
¿Qué si me arrepiento de haberlo hecho?, no, no lo hago, al contrario, me siento orgulloso de ver que fui capaz de dejar pasar la oportunidad de ser mediocremente feliz a tu lado y que en vez de eso, opté por lastimarte en cada ocasión que tuve.
Te reclamé de tus antiguas parejas, de tu vida sexual, de tu cuerpo y de tu forma de ver la vida, y sin embargo, seguías conmigo, eso era patético, pero lindo, eso me encantaba.
Fuiste todo lo que yo algún día quise: simpática, tierna, cariñosa, detallista y pervertida, lo eras todo excepto virgen. Sí, serías perfecta para mí si tuvieras un himen que romper, una membrana que para ti no significó gran cosa y que para mi era casi tan importante como lo que tu llamas ‘amor’.
Jamás me reprochaste mis defectos, y siempre perdonaste mis insultos, sé que en el fondo me odias, pero no tanto como yo a ti.
Por eso mismo, hoy te digo adiós porque la verdad ya no siento nada por ti, o al menos nada bueno, algún día te quise, y mucho, si tengo que usar una de esas tantas frases que los idiotas de hoy en día usan como “te amo”, te lo diré, porque quizá sea la última vez que lo oigas de mis labios, sí, te amé, quizá te amé más de lo que debía y por eso ahora pienso de ésta manera, pienso en mi y no en ti, porque el amor que me doy a mi mismo es mucho mejor que el que tú o alguien más me podría ofrecer.
Sé que esto no tendrá sentido para ti, pero esa esa la idea, que sólo yo y mi distorsionada mente logremos comprenderlo.
También sé que estoy mal, y que lo que es incorrecto para ti, es un estilo de vida para mí, pero no pienso cambiar, no hace falta, no necesito nada de ti ni de los demás mientras me tenga a mi mismo y a mis ideales.
PD: gracias por permitirme destruirte y saciar mi curiosidad, fue algo muy lindo de tu parte.
Atte. Un desgraciado en busca de la felicidad abstracta