¿Y si nuestro mundo funcionara de otra manera? Supón que pudiéramos decirle: "No sentía lo que acabo de decir", y ella diría: "No importa, lo comprendo", y no se alejara, y la vida continuara su curso como si nunca hubiéramos dicho esas cosas. Podríamos eliminar el daño, y aún así, aprender del error.
Nuestro mundo, con sus reglas de causalidad, nos ha enseñado a no ser generosos; si perdonamos con facilidad, podemos acabar malheridos. Si hemos aprendido de un error, y gracias a eso somos mejores personas, ¿No deberían recompensarnos por lo aprendido, en lugar de castigarnos por nuestro error?